aps CAPITULO 7 Atención Primaria de Salud y Medicina General Integral

ATENCIóN PRIMARIA DE SALUD, MEDICINA FAMILIAR

Y MÉDICOS DE FAMILIA

 

Atención primaria de salud, medicina familiar y médicos de familia 61

 


En 1978, la Conferencia Internacional de Alma Ata definió la APS, como la estrategia para cumplir la meta de “Salud para Todos en el año 2000”, y se en- tiende como: “...la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de responsabilidad y autodeterminación. La APS forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto del sistema nacional de salud con los individuos, la familia y la comunidad...”.

“Salud para Todos” quedó como meta para después del 2000. La APS como modelo para desafiar los pro- blemas de salud, vistos en las dimensiones biosicoso- ciales y ligados al desarrollo político-económico de los países, hoy se discute y renueva como estrategia.

Sin embargo, al hacer el análisis para implantar la APS, es obvio que el concepto y sus principios no han sido adecuadamente entendidos siempre, lo que se aprecia en la desarticulación entre la práctica y la teoría existente en múltiples lugares en el proceso de aplicación de esta estrategia.

 

Concepto

 

Existen múltiples definiciones sobre la APS. En 1920, Dawson, ministro de salud de Inglaterra, se aproximó a los conceptos actuales cuando definió la


institución encargada de brindar atención médica a nivel primario. Y dijo que: “El centro de salud primario es la institución equipada con servicios de medicina preventiva y curativa, conducida por un médico general del distrito. El centro de salud primario debe modifi- carse acorde al tamaño y complejidad de las necesida- des locales, así como a la situación de la ciudad. Los pacientes se atenderán mayoritariamente con médicos generales de su distrito y mantendrán los servicios de sus propios doctores”.

En 1966, el informe de la Comisión Millis, Comi- sión de ciudadanos, en los EE.UU. consideró la APS como: “Entrega de primer contacto, la adopción de la responsabilidad longitudinal por el paciente inde- pendiente de la presencia o ausencia de enfermedad y la integración de los aspectos físicos, psicológicos y sociales de la salud”.

En los EE.UU., en la década de los 70, la Academia Americana de Médicos de Familia define la atención primaria como: “Forma de entrega de cuidados médicos que acentúa los cuidados de primer contacto y asume la responsabilidad continuada en el mantenimiento de la salud y el tratamiento a las enfermedades de los pacientes. Estos cuidados personales están envueltos en una interacción única de comunicación entre el pa- ciente y el médico, que incluye la coordinación de la atención a los problemas de salud del paciente, tanto biológicos, psicológicos como sociales”.

En España, en 1984, el Real Decreto 137 sobre estructuras básicas de salud en la Ley General de Sa- nidad define que: “La zona básica de salud es la unidad geográfica base en la atención primaria. El equipo de atención primaria es el conjunto de profesionales sa- nitarios y no sanitarios que efectúan su actividad sobre


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la zona de salud, y el centro de salud es el lugar físico de reunión del equipo de atención primaria y centro de la zona de salud”.

En Cuba, en 1984, el doctor Cosme Ordóñez, profesor y científico cubano dedicado a la atención primaria, consideró la APS como: “El conjunto de actividades planificadas de atención médica integral que tienen como objetivo alcanzar un mayor nivel de salud en el individuo y la comunidad, aplicando la metodología científica con la óptima utilización de los recursos disponibles y la participación activa de las masas organizadas”.

Barbara Starfield en la revista Lancet, en 1994, concluye que la APS es: “La atención primaria es el primer contacto; la atención continuada, integral y coordinada, ofrecida a poblaciones no diferenciadas por género, enfermedad o sistema orgánico”.

Capote Mir y Granados Toraño definen los sistemas locales de salud como: “La atención de la salud se orga- niza localmente, basada en los problemas de la salud, y el principio básico de su organización no es jerárquico piramidal, sino de redes locales que incluyen los hospi- tales y otras organizaciones, integradas en estrategias únicas de intervención sobre los problemas de salud, fundamentando la atención mediante la ingeniería de procesos para los sistemas y servicios de salud”.

Cristina Puentes-Markides señala que: “La APS representa el primer nivel de contacto entre los in- dividuos, la familia y la comunidad. Incluye como mínimo, educación relativa a los problemas de salud más comunes, métodos de prevención y formas de combatirlos; promoción del abasto de alimentos y nu- trición adecuada, suministro adecuado de agua potable y sanidad básica; prevención y reducción de enferme- dades locales y endémicas, salud materno-infantil, in- cluyendo planificación familiar, inmunizaciones contra las principales enfermedades transmisibles; tratamiento apropiado para las enfermedades comunes y lesiones; y suministro de fármacos esenciales”.

La Dirección de Atención Primaria del Minsap de Cuba, en la Carpeta Metodológica enuncia la APS para su programa de trabajo vigente como: “La asistencia ambulatoria basada en métodos y tecnologías prácticas, científicamente fundamentada y socialmente aceptable; puesta al alcance de la comunidad, con énfasis en los individuos, la familia y el ambiente. La APS debe lograr la participación de la comunidad y todos los sectores económicos y sociales a un costo sostenible con un sentido de autorresponsabilidad y autodeterminación”. En el análisis de estas y otras definiciones, emergen como elementos comunes los siguientes aspectos que


 

coinciden, en gran medida, con los componentes de la medicina familiar, en este tipo de atención:

-   Primer contacto: encuentro inicial y puerta de entra-

da al sistema.

-     Responsabilidad: compromiso permanente del mé- dico con el paciente.

-     Atención integral: amplio espectro del equipo de salud en la prestación de servicios para la atención y solución de las necesidades de salud de los pacientes.

-     Continuidad: atención, dirigida a la persona, perma- nente y sistemática en el tiempo.

-     Coordinación: representante de los pacientes, la familia y la comunidad, ante los servicios de salud.

 

No en todos los casos la puesta en marcha de la estrategia basada en la atención primaria se ha desa- rrollado teniendo en cuenta los conceptos esenciales enunciados anteriormente, lo que ha generado que se utilice el término de APS para estrategias o formas de atención que en realidad son ajenas a los verdaderos requisitos determinados para esta. Por esta razón, es importante intentar una definición a la inversa para contribuir a clarificar el concepto de APS.

¿Qué no es APS?

-  No se reduce a la utilización de personal no profe- sional de la salud procedente de la comunidad que se entrena para prestar una atención elemental, de forma retribuida monetariamente o de manera vo- luntaria.

-  No es un nivel de atención poco importante dentro de

un sistema de servicios de salud ni se reduce a lo que podría considerarse como el nivel menos efectivo.

-  No es una forma rudimentaria de atención, que se

sustenta solo en tecnologías que no incorporan los adelantos del progreso de la ciencia y la técnica, y que está dirigida al cuidado elemental de las personas de menores ingresos económicos.

-  No es un nivel de atención independiente, sin con-

catenación con la red sanitaria.

-  No es un nivel de atención solo para la prestación de servicios restauradores de la salud lesionada por la enfermedad.

-  No es únicamente responsabilidad del sector salud, ni puede por sola resolver las múltiples causas de los problemas sanitarios que afectan a la colectividad, a las familias y a los individuos.

-  No es la simple suma de los contenidos y habilida-

des provenientes de las diferentes especialidades médicas, utilizadas para la prestación de servicios a los pacientes en el primer nivel de atención.

-  No se reduce a un programa específico o a la pres-

tación de servicios a través de paquetes básicos.


-  No está restringida a la atención brindada por mé- dicos y enfermeras u otro personal de salud.

 

La APS se enmarca como una estrategia flexible, realizada a través de un primer contacto entre pacientes y prestadores de los servicios de salud que garantizan una atención integral, oportuna y sistemática en un proceso continuo; sustentada en recursos humanos científicamente calificados y entrenados; a un costo adecuado y sostenible, que trasciende el campo sanita- rio e incluye otros sectores; organizada en coordinación con la comunidad y concatenada con el resto de los niveles de la red sanitaria para promover, proteger, restaurar y rehabilitar la salud de los individuos, las familias y la comunidad; en un proceso conjunto de producción social de salud, a través de un pacto social, que incluye los aspectos biosicosociales y del medio ambiente; y que no discrimina a ningún grupo humano por su condición económica, sociocultural, de raza o sexo.

 

Ejes fundamentales de la atención primaria

La diferencia entre la atención médica usual, con base reparadora, y la atención primaria estriba en los procesos que surgen de los ejes fundamentales de la APS:

Participación comunitaria. Es la intervención activa de la comunidad en la solución de sus problemas y necesidades sanitarios en coordinación con el equipo de salud, lo que significa que la población contribuye a determinar sus propias dificultades y priorizarlas; que participe, con responsabilidad y autoridad definidas, en la realización de acciones y en la toma de decisiones; y, además, que sea parte integrante de la supervisión, evaluación y control de los recursos y programas de salud.

Participación intersectorial. Es la intervención consensual de dos sectores sociales o más en acciones de salud, basadas en la lógica de las alteraciones de la salud y no en la lógica de los sectores. La multicausa- lidad de los problemas de salud supera la capacidad de manejo productivo para un sector o institución.

La efectiva participación intersectorial lleva implíci- ta la organización coordinada de los sectores al efectuar acciones por la salubridad, con liderazgo alterno de estos, en dependencia de los problemas y situaciones a enfrentar. Esta participación varía desde la realización de actuaciones aisladas por la salud hasta actuaciones sistemáticas en el marco de una conducta ordenada por la sanidad; significa, entonces, que los sectores no solo se organizan ante el surgimiento de un problema que


afecte la salud, sino que también ordenan sus acciones para evitar el surgimiento de problemas sanitarios en los que su sector está involucrado.

Descentralización. Es la capacidad ejecutiva para tomar la decisión necesaria, de acuerdo con la dispo- nibilidad de recursos en cada uno de los niveles de gestión y en función de las necesidades sociales del área específica. Comprende la autoridad y facultad para manejar las herramientas técnico-administrativas que posibiliten el desarrollo positivo del bienestar y la salud de la comunidad.

Tecnología apropiada. Este término se acuñó inicialmente a finales de la década de los 70 por la Organización de las Naciones Unidas para el Desa- rrollo Industrial (Onudi); este concepto proviene de la expresión tecnología intermedia, utilizado por la Orga- nización de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) a partir del año 69 para designar el nivel de tecnología propio para las economías en desarrollo, que se fundamenta en la escasez de capital y la abundancia de mano de obra en la mayoría de los países subdesarrollados.

La Onudi considera la tecnología apropiada como aquella que contribuye en mayor medida a la realiza- ción de los objetivos socioeconómicos y ambientales en el desarrollo, que está de acuerdo con las condiciones y los requerimientos del medio ambiente donde será utilizada, aprovecha de manera racional los recursos de que dispone cada región, se adapta localmente e interpreta y enriquece las tecnologías autóctonas.

Entre los elementos para evaluar la apropiación de esta tecnología, se destacan los siguientes:

-  Conduce a la elevación de la calidad de vida y pro-

pende al desarrollo con un uso racional de recursos.

-  Interpreta, racionaliza, incorpora y enriquece las tecnologías autóctonas.

-  Tiene un consumo de energía o combustible soste- nible, usa racionalmente los recursos renovables y emplea materiales locales o regionales.

-  Estimula la confianza en las capacidades creativas de los pueblos y tiene en cuenta los elementos de la cultura donde se inserta.

-  Resuelve problemas propios y contribuye a la inde- pendencia.

 

A partir de las consideraciones anteriores se conclu- ye que para la APS, tecnología apropiada es aquella que contribuye a la solución de los problemas dominantes de salud del territorio específico, está disponible, se utiliza de manera racional, y es asimilable y sostenible por la comunidad.

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