Dispensarizacion CAPITULO 11
El Programa del Médico y Enfermera de la Fami- lia tiene entre sus objetivos garantizar con calidad el diagnóstico precoz y la atención médica integral y dispensarizada, mediante la integración y aplicación de los métodos clínico y epidemiológico para elevar de forma continúa el estado de salud de la población y entre sus premisas resalta que el equipo básico de salud brindará atención médica integral y dispensarizada al individuo, familia, comunidad y ambiente.
Para elevar
de forma continúa
el estado de salud de la población
desarrolla acciones de promoción de salud, prevención de enfermedades y otros daños;
restaura- ción y rehabilitación, con
un enfoque biosicosocial, clínico-epidemiológico y social con una atención
orga- nizada, planificada,
proactiva y que se realiza a partir del análisis
de la situación de salud
de las personas, las familias y la comunidad en interacción con el ambiente,
así como realizar acciones para el diagnóstico temprano
y el tratamiento oportuno.
Con el modelo de
la medicina en la comunidad (Policlínico Docente
Alamar, 1974), se incorpora el concepto de dispensarización, tomado
de los es- quemas de salud pública
socialista del este europeo, aplicado
en los policlínicos o dispensarios (de donde
proviene el nombre): a partir de la sectorización, que delimita
el universo de población responsabilidad de ser integralmente atendida por cada médico (los que solicitan y los que no solicitan
atención). Esta dispensarización en
su concepción original no estaba dirigida
a toda la población, sino a personas enfermas
o pertenecientes a grupos vulnerables o de riesgo.
Concepto
Es el registro,
agrupamiento y control de las perso- nas
y familias a él asignadas: personas supuestamente sanas, en riesgo, enfermas y con secuelas. Esta acción
facilita la observación permanente y
dinámica de in- dividuos y grupos con
el objetivo de controlar riesgos y daños a la salud individual
y colectiva.
Es un proceso organizado, continuo y dinámico, que permite la evaluación e intervención planificada y pro- gramada, liderado y coordinado por el equipo básico de salud, sobre la situación de salud de personas y familias.
Objetivos
Los propósitos de este proceso son:
- Identificar el nivel de salud de la población
- Mejorar la salud de los individuos, familias, grupos y colectivos.
- Planificar recursos y acciones acorde
a las necesi- dades
individuales colectivas.
- Pesquisar activamente riesgos y daños
- Garantizar la programación de consultas y visitas al hogar, con enfoques de riesgos.
Metodología
Para su
implementación la dispensarización se de- sarrolla,
según el Programa del Médico y Enfermera de la Familia cubano (2011) a través de:
- Registrar a las personas y familias por tres vías fundamentales:
· Presentación espontánea de los individuos.
•
Visitas programadas a las viviendas.
•
Actualización
sistemática con el registro de las organizaciones de la comunidad
(Comité de Defensa de la Revolución).
-
Evaluar de forma
periódica la salud de las personas y
familias, basándose en:
•
La aplicación del método clínico.
•
Aplicación del método
epidemiológico con la estratificación
de los riesgos, daños y discapaci- dades
según edad y sexo.
· La percepción del funcionamiento familiar.
•
La situación de salud familiar
del individuo.
La evaluación
confirmará o modificará la clasifi- cación
de las personas en uno de los cuatro grupos dispensariales
establecidos:
Grupo I: personas
supuestamente sanas: aquellas
que no tienen riesgo, daño a la salud ni discapacidad y son capaces de enfrentar
equilibradamente los pro- blemas de la vida cotidiana con autonomía y responsa- bilidad
según las etapas del crecimiento y desarrollo. Grupo II: personas con riesgos: aquellas que están expuestas a condiciones que de no ser controladas aumentan la vulnerabilidad a sufrir daños a la salud individual o familiar, disminuyendo la capacidad de enfrentar equilibradamente los problemas de la vida
cotidiana.
Grupo III: personas enfermas: aquellas con diag- nóstico
de enfermedad no transmisible o transmisible.
Grupo IV: personas con discapacidades o minusva-
lía: aquellas con diagnóstico de discapacidad.
En este proceso
de clasificación en un grupo es importante
tener presente que cuando en una persona coinciden
riesgos, enfermedad o secuela se clasificará en
el grupo de mayor gravedad.
La evaluación de
la salud familiar debe basarse siempre
en:
- Estructura y composición de la familia:
lo que per-
mitirá identificar si se trata de una familia nuclear,
extensa o ampliada.
- Condiciones materiales de vida: evaluar
la satis-
facción familiar con los ingresos
económicos, las condiciones de la
vivienda, la existencia de equipos domésticos y el nivel de hacinamiento.
- Salud de los integrantes de la familia:
se tendrá en
cuenta la situación de salud de los individuos a partir del análisis de los elementos
sanógenos, los riesgos,
daños o discapacidades presentes.
- Funcionamiento familiar:
se evaluará el
cumpli-
miento de las funciones básicas de la
familia y la dinámica de las relaciones internas.
La evaluación ratificará o modificará la clasificación de las familias en:
- Familia sin problemas.
- Familia con problemas de salud en la (s) esfera (s) de:
· Condiciones materiales
de vida.
· Salud de los integrantes de la familia.
· Funcionamiento familiar.
Dispensarización 101 Deferencias a los grupos dispensariales
Se ha abordado la implementación de la dispensari- zación en el programa cubano del médico y la enfermera de la familia (2011) pero consideramos
importante hacer referencia
a particularidades de la dispensarización que responden al enfoque clínico-epidemiológico y social y no promueven la dispensarización de todos los riesgos y enfermedades.
Este enfoque permite
dispensarizar en los grupos II y III aquellos problemas de salud que
dominan el cuadro higiénico-epidemiológico en cada territorio (país, provincia, municipio) con miras a tener un mayor impacto en la modificación del estado de
salud de la población.
Esta organización para la aplicación de las ac- ciones de salud responde
generalmente a varias tendencias:
- A partir de los daños frecuentes
de salud.
- A través de programas específicos con ciertos grupos
de edad o de población.
- Según la organización por niveles de atención.
- Según las necesidades para la solución de los pro- blemas (recuperación, prevención, promoción y rehabilitación).
Con este enfoque
han sido priorizados en la dis- pensarización
los siguientes problemas de salud para los
grupos II y III:
Grupo II
En recién nacidos:
- Hijo de embarazo oculto o rechazado.
- Hijo de madre soltera.
- Hijo de madre adolescente menor de 17 años.
- Hijo de madre de más de 35 años.
- Hijo de madre alcohólica
o fumadora.
- Hijo de madre desempleada.
- Hijo de madre drogodependiente.
- Hijo de madre con alteraciones de salud mental.
- Peso al nacer menor que 2500 gr.
- Apgar bajo al minuto.
- Parto distócico.
- Lactancia artificial.
- Malformaciones congénitas.
- Antecedentes de íctero patológicos, distrés respira- torios, y sepsis.
- Hijo de madre con tuberculosis, Enfermedad de Chagas, bocio.
- Hijo de madre portadora de virus de la inmunodefi-
ciencia humana, de la hepatitis
B y C.
- Enfermedad diarreica
aguda a repetición.
- Infecciones respiratorias agudas a repetición
- Hijo de madre malnutrida.
- Existencia de enfermedades de transmisión sexual
en madres y padres.
- Bajo nivel de escolaridad.
- Otros según las características de cada lugar.
Lactante:
Si es menor de 3 meses se mantienen vigentes
los factores de los recién nacidos
Si es mayor de 3 meses:
- Madre adolescente menor de 17 años.
- Curva de peso estacionaria.
- Bajo peso al nacer.
- IRA a repetición.
- EDA a repetición.
- Retraso psicomotor
- Otros según las características de cada lugar.
Riesgo materno y perinatal:
- Edad materna 17 años o menos.
- Edad materna 35 años o más.
- Hábitos tóxicos: fumadora o alcohólica.
- Inaccesibilidad a los servicios
de salud.
- Paridad mayor que cinco hijos.
- Periodo intergenésico menor que un año.
- Antecedente de abortos
espontáneos y partos pre- maturos.
- Muerte fetal anterior.
- Muerte neonatal anterior.
- Bajo nivel socioeconómico y cultural.
- Valoración pondoestatural inadecuada.
- Antecedente de enfermedades crónicas transmisibles y no
transmisibles.
- Curva de peso insuficiente y estacionaria.
- Curva de altura uterina inadecuada.
- Embarazo múltiple.
- Malformaciones congénitas.
- Presentación anómala.
- Modificaciones cervicales.
- Miomas o malformaciones uterinas
- Enfermedades propias de embarazo.
- Otros según las características locales.
Riesgos laborales
Exposición a:
- Plomo.
- Órganos fosforados.
- Monóxido de carbono.
- Ruido.
- Temperaturas extremas
- Ventilación inadecuada
- Iluminación deficiente
- Polvo de la tierra
- Sílice
- Radiaciones
- Otros
- Hacinamiento en las áreas de trabajo
- Falta de uso de los protectores pertinentes.
Riesgo social:
- Alcoholismo
- Drogadicciones.
- Intentos suicida
- Prostitución.
- Violaciones de orden sexual
- Violencia familiar.
- Desempleo.
- Violencia de grupos: pandillas
- Robos
Otros riesgos:
Por contacto de
enfermedades trasmisibles (tuber- culosis, Chagas, fiebre amarilla, paludismo, cólera,
sida, sífilis y otras).
Grupo III:
- Cardiopatía isquémica
- Hipertensión arterial.
- Cardiopatía congénita.
- Enfermedad cerebrovascular.
- Diabetes mellitus.
- Asma bronquial
- Malnutrición.
- Tuberculosis.
- Lepra.
- ETS, sida.
- Paludismo.
- Enfermedad de Chagas.
- Fiebre amarilla
- Sarampión.
- Otras, según el perfil epidemiológico.
En Cuba se aplica lo estipulado en el Programa del Mé- dico y Enfermera de la Familia vigente desde el año 2011.
Frecuencia de evaluación
El Programa
cubano del Médico y Enfermera de la Familia (Minsap
2011) establece el número de evalua- ciones
que como mínimo
se le deberá dar a una persona
o familia. El incremento de esta frecuencia estará dado por la necesidad de atención del individuo y/o familia.
PRINCIPAL
SIGUIENTE
PASADO
Comentarios
Publicar un comentario